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“Que pueda valerse por sí mismo”, “Que pueda generar soluciones”, “Que haga las cosas por su propia cuenta”, “Que pueda hacer cosas mientras no estoy”, “Que se mantenga firme”.

Estas y muchas otras ideas vienen a nuestra mente al momento de pensar en la independencia de nuestros hijos. Sabemos bien que hoy son niños, pero que estamos formándolos para ser adultos y ciudadanos responsables, capaces de salir adelante por sí mismos.

Son largas las listas de estrategias para fomentar la independencia en nuestros hijos, pero iniciemos con estas 3 que podremos empezar a emplear hoy:

1.

No hacer por ellos lo que ellos pueden hacer: suena tan lógico y simple, pero más seguido de lo que nos gustaría, nos encontramos haciendo las cosas por ellos, porque tenemos prisa, porque es más seguro. No hagamos por ellos nada, que ellos puedan hacer solos.

2.

Opciones: mucho se habla de la libertad de decisión, pero seamos honestos, si dejo que   mi hijo elija que almorzaremos en casa, seguramente serán semanas en que se repetiría el helado y las papas fritas. Y para fomentar la independencia debemos dejar de ser capataces y hacerlos sentir que no tienen voz ni voto. Es por eso que podemos darles la “libertad de elegir” entre opciones que nosotros hayamos planteado. Ejemplo, en lugar de decir “Recoge tus juguetes y haz tu cama” podemos decir: “¿Qué quieres hacer primero recoger los juguetes o hacer tu cama?”; ¿Qué? Puede leerse tan simple y sí lo es, pero son la suma de las pequeñas cosas que podemos hacer a diario lo que hará una diferencia.  

3.

Entorno y responsabilidad: debemos hablar con las personas involucradas en la crianza de nuestros hijos para crear un ambiente que fomente la independencia, nuestro cónyuge, papá, mamá, ayuda doméstica, y quienes estén involucrados directamente en la crianza.
Que sea un entorno participativo donde ellos sepan que pertenecen, que tienen un rol con responsabilidades y que lo que hacen es importante; que ayuden a poner la mesa, a levantar sus platos, que un día ayuden a cocinar el desayuno, que nos ayuden a ver que falta en casa y hacer la lista de supermercado, que elijan a donde ir a pasear, son pequeñas cosas en los que ellos pueden colaborar y ser parte del hogar de manera activa.
No hacer lo que ellos pueden hacer, ofrecer opciones desarrollando su pensamiento crítico y autonomía, y todos recordarle que lo que hace es útil, importante y necesario.

Pongamos en práctica estas fáciles pero valiosas estrategias a partir de hoy, veremos niños más felices, adultos menos frustrados y estaremos construyendo la independencia en nuestros hijos un día a la vez.