Educamos primero el corazón, para que pueda ser educada la razón.
Fomentamos primero la conexión entre el estudiante y el maestro y luego la conexión entre el estudiante y el contenido.
Creemos que el aprendizaje debe ser divertido y generar la curiosidad en los niños y jóvenes.
Creemos que todo aprendizaje debe tener un uso práctico, inmediato y futuro.
Animamos a nuestros estudiantes a competir contra ellos mismos y no contra los demás.
Creemos en el trabajo en equipo para desarrollar personas cooperativas enfocadas en cumplir una visión en común.
Creemos que todos los alumnos son brillantes para diferentes áreas.
Promovemos la mentoría como una práctica docente medular en nuestras clases.
Creemos que los libros de texto están al servicio de los alumnos y no los alumnos al servicio de los libros. No existe libro alguno que cubra totalmente nuestro currículum ya que consideramos los libros como un apoyo del aprendizaje y no el centro del aprendizaje de contenidos.
Apoyamos el vínculo que debe existir entre padres de familia, maestros, estudiantes y colegio para llevar a cabo efectivamente los procesos ya establecidos, cumpliendo la Regla de Oro dada en Mateo 7:12 “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.”